Rosales antiguos: La historia de los Damascena

Los rosales damascenos ocupan un lugar muy especial en la historia de las rosas gracias a sus numerosos pétalos y, sobre todo, a ese aroma intenso y embriagador que los caracteriza. Hoy, los grandes países productores son Irán, Afganistán, Turquía, India y Bulgaria, pero su cultivo se remonta mucho más atrás: ya egipcios, griegos, sirios y romanos los tenían en sus jardines. Curiosamente, no los valoraban por su belleza en el jardín ni como flor cortada, sino por el uso que daban a sus pétalos.

Los romanos, por ejemplo, cubrían las calles con pétalos durante los banquetes más fastuosos y celebraban las rosalias, fiestas en honor a los difuntos en las que llevaban rosas a las tumbas. De esa costumbre nació, en gran parte, la visión romántica que Occidente ha asociado siempre a esta flor.

Es cierto que podrían haber usado cualquier rosa disponible, pero los historiadores coinciden en que tres tipos estaban presentes en la época romana: los rosales alba, gallica y damascena. ¿Cómo lo sabemos con tanta seguridad? Básicamente, poniendo piezas de un puzle histórico. Analizando las descripciones de poetas y cronistas romanos y comparándolas con las rosas que se mencionan en la Edad Media, se han ido estableciendo conexiones. El caso más claro es el de Virgilio, que habló de la rosa de Paestum, famosa porque florecía dos veces al año. Hoy casi todos los expertos identifican esa rosa con la variedad 'Autumn Damask' (o 'Quatre Saisons'), una de las poquísimas rosas antiguas con floración repetida.

'Autumn Damask'

Otro detalle curioso es la famosa "rosa de las cien hojas" o "de los cien pétalos" que aparece en textos latinos de banquetes y fiestas lujosas. El nombre puede hacer pensar en las centifolias, pero esas no existirían hasta el siglo XVI en Holanda, así que queda descartado. Lo más probable es que fuera un damasceno de 60-80 pétalos y que los romanos probablemente exageraban un poco diciendo “cien” (era una forma poética de decir “muchísimos”).

Con la caída del Imperio romano, los damascenas cayeron en cierto olvido en Europa occidental y apenas quedan referencias. Es muy posible que sobrevivieran en los jardines del mundo árabe-persa (actuales Turquía, Siria e Irán) y que desde allí regresaran a Occidente. La historia más conocida cuenta que, durante las Cruzadas, Robert de Brie quedó fascinado por su perfume en Damasco y las llevó a Francia hacia 1250, bautizándolas como "rosa de Damasco". Sin embargo, algunos autores creen que nunca desaparecieron del todo y que seguían cultivándose discretamente en monasterios y jardines europeos.

Cuadro 'Las rosas de Heliogábalo' del pintor holandés Lawrence Alma-Tadema, 1888. Representa los famosos banquetes del emperador Heliogábalo a principios del siglo III. Mandó arrojar tal cantidad de flores sobre sus invitados que algunos murieron asfixiados por el peso de los pétalos sobre ellos. De ahí que esa visión de exceso se asoció a los ricos para representando el poder de su riqueza, excesos y poder.

A partir del siglo XIII la documentación es mucho más abundante. La rosa damascena dejó una huella imborrable: transmitió su aroma inconfundible —ese que muchos llaman "perfume de rosa antigua"— a gran parte de las rosas modernas y dio pie a los primeros cultivos comerciales dedicados exclusivamente a la producción de perfume.

Ahora veamos algunos ejemplos de rosales damascenos que podemos cultivar aún hoy en día.

'Damask Rose'

La primera es 'Damask Rose' o rosa x damascena. Es un rosal que puede crecer hasta los 2,5m de altura, pero en los campos de cultivo la mantienen por debajo de los 2m. Se suelen recoger las flores a primera hora de la mañana para evitar que liberen su aroma al aire.

'Omar Khayyam'

El segundo del que quiero hablar es 'Omar Khayyam'. Es una rosa que tiene un botón central y una forma más desordenada en los pétalos exteriores. Esta rosa se encontró en la tumba del gran poeta, matemático, astrónomo y filósofo persa Omar Khayyam en lo que sería el Irán actual y fue llevada otra vez a Europa.

'Leda'

El siguiente es 'Leda', que supongo que su nombre proviene de la historia de Leda y el cisne de la mitología griega. Tiene el borde los pétalos de color rojo brillante. En esta historia Zeus bajó del Olimpo en forma de cisne hacia la reina Leda y la sedujo mientras ella caminaba por el río Eurotas.

Más tarde, Leda dio a luz a dos parejas de hijos: por un lado, a Helena y a Pólux, que serían hijos de Zeus y, por lo tanto, inmortales; y, por otra parte, a Clitemnestra y a Cástor, considerados hijos de su esposo Tíndaro, rey de Esparta, y en consecuencia, mortales. Según la historia, Zeus tomó la forma de un cisne y violó o sedujo a Leda en la misma noche en que ella se había acostado con su esposo, el rey Tíndaro, de ahí que las dos parejas de hijos tuvieran distintos padres y el rosal 'Leda' haga referencia a esas dos parejas de hijos.

'Madame Hardy'

Y finalmente tenemos a 'Madame Hardy', que es una de mis rosas damascenas favoritas. Tal vez no sea un rosal damasceno puro porque lo creó Julien-Alexandre Hardy en 1831 y puede que tenga genética de otras clases de rosales, pero es increíblemente hermoso. Sus flores suelen tener un botón verde en el centro, además de unos sépalos ornamentados. Tiene un fuerte aroma y creo que fue Graham Thomas el que dijo que era la rosa más perfecta que había visto florecer en su vida.

Si queréis incorporar algún rosal damasceno en vuestro jardín, creo que es necesario conocer algunas características de su cultivo.

Casi todos los damascenos florecen una sola vez al año (salvo el famoso 'Autumn Damask'). Forman arbustos erguidos, robustos, entre 1,8 y 2,5 m de altura, muy perfumados, con sépalos decorativos y resistencia media a enfermedades fúngicas.

De ellos derivaron dos grupos importantes de rosas antiguas:

-Los Portland, perfectos si buscáis algo parecido a un damasceno, pero con floración repetida (el ejemplo típico es 'Duchesse de Portland'). Originados del cruce de 'Autumn Damask' y rosas gallicas en alguna zona de Italia.

-Los Bourbon, nacidos de cruces espontáneos entre 'Autumn Damask' y rosas chinas en la isla de Bourbon (hoy isla de Reunión).

'Duchesse de Portland'

Aquí tenéis a 'Duchesse de Portland' y ya veis que tiene unas características muy parecidas a los rosales damascenos. Así que si estáis buscando rosales que sean reflorecientes y que a la vez tengan muchas similitudes con los damascenos, los rosales Portland son el grupo ideal.

Y para quien se pregunte por su origen genético: los estudios más recientes apuntan a un cruce natural entre Rosa gallica, Rosa moschata y Rosa fedtschenkoana (una especie refloreciente de Asia Central). Ese encuentro fortuito hace miles de años en algún valle de la Ruta de la Seda, dio lugar a la rosa damascena… y el resto es historia (y perfume).

Con esto cerramos el capítulo de las damascenas. Espero que os hayan entrado ganas de plantar alguna y de perderos un rato entre su aroma.

Comentarios

  1. Como ya nos tienes acostumbrados, siempre es un placer leerte y aprender sobre la historia de los distintos grupos de rosales. No creo haber visto una Damascena aun, pero por las imágenes ciertamente el Madame Hardy es una preciosidad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es lo malo de los rosales antiguos, porque con las rosas modernas se quedaron medio olvidados y de momento no parece que vayan a resurgir con fuerza. Los damascenas, aún siendo algo olvidados, son muy apreciados comercialmente por su perfume. Por ejemplo, tienes a la rosa trigintipetala o Kazanlak que es la rosa que se utiliza para extraer su aceite esencial y hacer agua de rosas, cremas, perfumes, etc.

      En los viveros es rarísimo ver rosales damascenas a la venta, pero a lo mejor se pueden encontrar algunos ejemplares en los jardines botánicos o en los jardines abandonados de las casas antiguas.

      Eliminar

Publicar un comentario