Voy a comenzar una serie de entradas dedicadas a los rosales antiguos. En ellas iré explicando todas las clases que existen, de dónde surgieron, qué motivó su desarrollo y, sobre todo, os enseñaré algunas variedades representativas de cada grupo para que las conozcáis un poco más de cerca.
Creo que el grupo más sencillo y emblemático para empezar es el de los rosales Centifolia, así que… ¡Vamos con ellos!
En muchos sentidos, los Centifolia representan la quintaesencia del rosal antiguo. Son tan apreciados que, aún hoy, siguen cultivándose ampliamente y son especialmente valorados en Francia por su perfume exquisito y embriagador.
Como ocurre con casi todos los rosales antiguos, su origen es algo confuso y no hay certezas absolutas. Los autores romanos Teofrasto (c. 371-287 a. C.) y Plinio el Viejo (siglo I) ya hablaban de una “rosa de cien pétalos”, pero está claro que no se referían a los verdaderos Centifolia, que aparecerían muchos siglos después. Esa mención clásica solo sirvió para despistar a generaciones posteriores de historiadores.
El reverendo Joseph Pemberton —figura clave en la creación de los híbridos musk— los incluye en su libro Roses: Their History, Development and Cultivation (aunque la edición más conocida es la edición de 1920, la original es de 1908) entre las rosas más antiguas de Europa, junto a gallicas y damascenas. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que los Centifolia son notablemente más modernos.
El primer registro fiable los sitúa en los Países Bajos a partir de aproximadamente 1580 y, sobre todo, a lo largo del siglo XVII. Los obtentores holandeses crearon más de doscientas variedades, todas ellas caracterizadas por flores globulares, opulentas y con un número altísimo de pétalos. No es casualidad que esas rosas tan suntuosas aparezcan una y otra vez en los lienzos de los grandes maestros holandeses y flamencos de los siglos XVII y XVIII.
En aquella época, la flor cortada era un lujo reservado a las clases más acomodadas. Para el resto de la población, la única forma de disfrutar de flores en casa era… ¡Pintándolas! Así nacieron los famosos bodegones florales, que alcanzaron su apogeo entre mediados del siglo XVII y todo el XVIII y siguieron siendo populares hasta bien entrado el XIX. Un cuadro de rosas era mucho más asequible y duraba eternamente.
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Detalle de 'Las tres Gracias' de Rubens, pintado entre 1636 y 1639. Cuadro completo aquí.
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| Detalle de 'Bodegón de flores y frutas' de Jan van Huysum (pintor holandés de 1682- 1749). Cuadro completo aquí. |
Genéticamente, los Centifolia son híbridos complejos que reúnen aportaciones de damascenas, gallicas, Rosa × francofurtana (híbrido natural entre Rosa gallica y Rosa majalis, muy común en jardines renacentistas y responsable, en gran medida, de su extraordinaria petalomanía), Rosa moschata, Rosa canina y algunos Alba.
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| Rosa × francofurtana |
Lo asombroso es que todo esto ocurrió más de un siglo antes de que la ciencia comprendiera los mecanismos básicos de la hibridación vegetal. La anatomía floral no se describió hasta principios del XVIII y los primeros experimentos serios de genética vegetal llegaron casi en el XIX. Y, aun así, los criadores holandeses ya habían creado los primeros Centifolia.
Comparten con sus antepasados la floración única de primavera-verano, una paleta que va del blanco al magenta intenso y un perfume profundo y multifacético. Pero lo que los distingue de verdad es la cantidad desmesurada de pétalos —a menudo más de 120— que forman flores tan densas y pesadas que doblan las ramas con gracia.
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| Esta es una representación de Pierre Joseph Redouté de un rosal Centifolia probablemente de los jardines de Malmaison de la Emperatriz Josefina de Beauharnais, primera mujer de Napoleón. |
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| El siguiente es 'Fantin Latour' en un rosa claro y que aún continúa cultivándose en muchos jardines. |
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| La siguiente fotografía es de 'Bullata', también conocido como el rosal col, porque la disposición de sus pétalos recuerda a la cabeza de una col. |
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| Otra ilustración de Redouté, esta vez de 'White Provence'. |
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| Este es 'Petit de Holanda', que haciendo referencia a su nombre, es un rosal pequeño, de menos de un metro de altura. |
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| Este es 'Parvifolia', también conocido como 'Rosa Borgoña'. Es uno de los Centifolia más pequeños, ya que no sobrepasa los 50cm de altura. |
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| Y el último que os quiero enseñar es 'Robert le Diable' de un color oscuro y complejo y que a veces también lo podemos ver clasificado en el grupo de los Gallica porque también tiene muchas características en común con ellos. |
Precisamente de un rosal Centifolia surgió, hacia 1720, una curiosa mutación: en sus capullos y tallos apareció lo que parecía musgo. En realidad se trataba de una proliferación de glándulas odoríferas que, al tacto, resultaban suaves, pegajosas y desprendían un aroma que recordaba a manzanas maduras y acículas de pino.
Esa mutación se pudo transmitir a sus descendientes con facilidad y dio origen a una nueva clase: los rosales Musgosos. Cuando, alrededor de 1810, los obtentores empezaron a cruzar el carácter musgoso con otros tipos de rosas, se desató una auténtica fiebre en toda Europa que duró unas cuatro décadas. El interés decayó con la llegada de los híbridos perpetuos y los híbridos de té, mucho más floríferos.
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| Este es 'William Loob'. Es un rosal muy musgoso, con muchas espinas y también muy vigoroso. |
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| El siguiente es 'Marie de Blois', de flores redondas en rosa claro y menos musgoso, pero con todo el carácter de los Centifolias. |
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| El tercero es 'Chapeau de Napoleon', con una musgosidad en forma de crestas que lo hace diferente al resto de musgosos. |
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| El siguiente es 'Nuits de Young' de un color oscuro similar al 'William Lobb', pero de tamaño más pequeño. |
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| En rosa claro tenemos a 'Rose de Meaux'. |
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| Y finalmente tenemos a 'Madame William Paul' como uno de los últimos Musgosos creados a finales del XIX y que además es refloreciente. |
Aun así, el interés por el gen musgoso nunca desapareció del todo. En el siglo XX volvió a despertar curiosidad: en 1930 Pedro Dot lo incorporó en 'Golden Moss'; en 1950 Frank Skinner creó 'Mossman' y, a partir de 1980, Ralph Moore desarrolló toda una colección de miniaturas musgosas como 'Fairy Moss' o 'Scarlet Moss'. No suponen el regreso masivo de los Musgosos, pero sí demuestran que su historia aún no ha escrito la última página.
Y con esto cerramos el capítulo de los Centifolia y sus “primos” musgosos. Me despido con unas fotos de estos Musgosos más recientes.
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'Golden Moss'
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| 'Mossman' |
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'Fairy Moss'
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'Scarlet Moss'
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Muy interesante lo que nos cuentas. Ya irás contándonos más cosas sobre los rosales antiguos.
ResponderEliminarLas imágenes todas preciosas. Yo antiguo creo que solo tengo el Ana Diesbach.
No conocía a Ana Diesbach y por las fotos que vi es muy bonito. Además, encontré que pertenece al grupo de los Híbridos Perpetuos, y de ellos hablaré en el mes de diciembre (si es que no la cambio a última hora). Pero para contextualizarlos bien, primero tengo que hablar de sus antecesores para ir en orden y entender el camino que llevó a su origen. Espero que te guste esa entrada cuando la publique en diciembre.
EliminarEstaré atenta a esa publicación. Mientras sigo leyendo y aprendiendo de los pist que si es de los rosales antiguos.
ResponderEliminarEste sábado publicaré la historia de los rosales Damascena, que aún son las bases de los rosales más modernos. Ahora voy un poco lento porque estoy entremezclando otros temas para no aburrir mucho hablando todo el tiempo de lo mismo, pero espero que te vayan gustando todas estas entradas dedicadas a los rosales antiguos.
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